lunes, 25 de marzo de 2019

Visualfy, la idea española que ofrece un asistente virtual a las personas sordas

A veces, una solución tecnológica es tan simple y tan efectiva para los que se benefician de ella que te preguntas por qué nadie había pensado en ella antes cuando la tecnología actual es perfectamente capaz de hacerlo realidad. Es la sensación que hemos tenido con Visualfy, un proyecto pensado para facilitar la vida de las personas sordas.
Desarrollado por Marc Tamarit y Toni Alcalde, Visualfy consiste en una red de micrófonos conectados que las personas sordas pueden colocar en los enchufes de su casa. Esos micrófonos escuchan los sonidos comunes del hogar, y los traducen en señales visuales para que los habitantes puedan interpretarlas fácilmente.
Esas señales visuales pueden ser notificaciones en el móvil, cambios de color o parpadeos en bombillas inteligentes como las Philips Hue o incluso avisos en algunas Smart TV compatiblescon el servicio. Así, por ejemplo, las personas que no oyen bien pueden recibir los avisos pertinentes cuando suene una alarma en casa o la lavadora haya terminado su programa.
Son los desarrolladores los que van añadiendo sonidos a su "catálogo de detecciones", aunque los propios usuarios pueden grabar los sonidos de su propia casa para que el sistema de Visualfy los pueda identificar. Puedes "entrenar" a la aplicación con sonidos de todo tipo e importancia: desde una simple tetera con el agua hirviendo a una alarma de incendios. Muchas instalaciones indicadas para personas sordas implican obras y un gasto mucho mayor, así que la ventaja de Visualfy es que sólo hay que enchufar y configurar.

"¿Cómo le explicas lo que es un sonido a un sordo?"

Desarrolladores VisualfyMarc Tamarit y Toni Alcalde, los dos desarrolladores de Visualfy.
Tuvimos la ocasión de charlar un rato con Marc y Toni aprovechando su presencia en el pasado Mobile World Congress, quienes nos describieron cómo la parte que supuso el desafío más grande fue precisamente la de poder ofrecer formación y soporte con las personas con necesidades auditivas especiales.
"Sí, hay que grabar los sonidos para que Visualfy se los aprenda, pero ¿cómo le explicas lo que es un sonido a alguien que nunca ha escuchado nada en su vida?", afirman. Para ello han contado con la ayuda de varias personas sordas a la hora de perfeccionar la aplicación, y ésta está adaptada a la lengua de signos para que los usuarios sordos no tengan que depender de nadie para configurarla.
Visualfy Hub 2El hub central de Visualfy cuenta con un puerto Ethernet para conectarse al router de casa, además de un puerto USB.
La idea de Visualfy no sólo ha calado para los hogares de esas personas con sordera: también ha interesado a las empresas. Sus responsables tienen ya instalaciones hechas en varias bibliotecas de Madrid (algunas en Carabanchel y Puerta de Toledo), algunos ayuntamientos e incluso ofrecen soluciones personalizadas para hoteles. La idea es que aquellos que tengan la aplicación puedan recibir alertas visuales de sonidos importantes si se encuentran en esos hoteles o espacios públicos.
Además, los responsables nos comentan también que están hablando con otras compañías como CaixaBank o Samsung. Esta última podría integrar la plataforma de Visualfy en sus Smart TV, por ejemplo, ofreciendo un añadido interesante para todos los clientes sordos.
La solución para particulares de Visualfy incluye un hub, tres micrófonos (se pueden instalar más) y el primer año de mantenimiento por 523 euros. A partir del segundo año hay que pagar una cuota anual de mantenimiento de 24 euros, aunque todas las actualizaciones de software que añadan el reconocimiento de nuevos sonidos serán gratuitas.
Adicionalmente, en Visualfy ya están pensando en la posibilidad de vender 'packs' con accesorios domóticos compatibles. Marc y Toni sonríen imaginándose cajas con los enchufes de su servicio y algunas bombillas inteligentes junto a ellas.

Euskadiko gorrek informazioa jasotzeko eskubidea aldarrikatzen dute.

Euskadiko gorrek informazioa jasotzeko eskubidea aldarrikatzen dute.
Euskadiko gorrek gizarteak Zeinu Hizkuntzarekiko gero eta sentzibilizazio handiagoa onartzen dute. Jarriak daude Europako begira aste honetan.
Lege berria aterako da gorren informazioa ziurtatzeko telebista guztietan.

Las personas sordas de Euskadi reclaman su derecho a al información.

Las personas sordas de Euskadi reclaman su derecho al conocimiento e información.
Reconocen que en Euskadi la sociedad e Instituciones están más sensibilizadas con la Lengua de Signos. Miran a Europa con esperanza. La Eurocámara  ha aprobado la ley de Accesibilidad que en tres años obligará a todas las televisiones  a garantizar el derecho de informarse de las personas sordas.

martes, 5 de febrero de 2019

¿Cómo pasar del deseo a la acción? Buenos hábitos en la educación y en la vida

El capitán sabio tiene en cuenta los vientos y las corrientes, se ajusta a ellos cuando van contra el rumbo del barco y se aprovecha de ellos cuando van en la misma dirección. Los malos capitanes insisten en que solo importa el timón, de forma que acaban estrellados contra las rocas o a la deriva.
John Bargh
En un día cualquiera, ¿en qué medida somos conscientes de lo que decimos, sentimos o hacemos? Pues bien, parece que nuestras preferencias, motivaciones o evaluaciones que nos permiten tomar las decisiones cotidianas se basan en la información del sistema inconsciente, aunque creemos que lo decidimos de forma consciente. Estas y otras cuestiones que condicionan enormemente nuestras formas de pensar, sentir y actuar son analizadas por el gran investigador John Bargh en su último libro (¿Por qué hacemos lo que hacemos?), cuya lectura recomendamos, por supuesto.
Desde la perspectiva educativa nos interesa conocer estrategias efectivas que nos permitan controlar estas influencias inconscientes -cuando no sean deseadas- y utilizarlas para conseguir las metas propuestas -cuando sean útiles-. Afortunadamente, existen y pueden resultar beneficiosas con la práctica adecuada. Delegar el control a los procesos inconscientes nos puede facilitar la consecución de nuestros objetivos conscientes e intencionados. De hecho, sabemos que el autocontrol constituye un recurso limitado y que las personas que regulan mejor sus vidas no son las que tienen más fuerza de voluntad, si no las que hacen lo correcto de forma menos consciente a través de buenos hábitos y automatismos. Por ejemplo, los estudiantes con alto autocontrol adquieren rutinas habituales que les permiten estudiar incluso en situaciones más complicadas, como cuando están estresados, de mal humor o simplemente sin ganas de hacerlo (Galla y Duckworth, 2015). Y qué importantes son los buenos hábitos en la educación.
librobargh
¿Es suficiente pensar en positivo?
Visualizar que se va a presentar un buen trabajo, aprobar una asignatura o entrar en la Universidad deseada puede hacernos sentir bien a corto plazo, pero eso no significa que se vayan a cumplir nuestros objetivos ansiados. A diferencia de las personas pesimistas, las cuales piensan en todos los obstáculos que pueden interferir en la consecución de sus objetivos, las personas optimistas imaginan con nitidez el futuro ansiado y perciben los beneficios asociados al mismo. Pero ello puede generar una complacencia que les haga sentir bien pero que no guarde ninguna relación con ningún logro real. Esto se ha comprobado en una gran variedad de estudios en los que han intervenido personas que quieren dejar de fumar, conseguir un trabajo, participar en un programa de adelgazamiento o recuperarse de una operación (Oettingen, 2014).
En el contexto educativo, en una investigación se pidió a un grupo de estudiantes que pasaran unos días imaginando durante unos cuantos minutos que obtenían una nota muy alta en un examen importante que realizarían unos días después, mientras que los integrantes del grupo de control siguieron con su vida normal y se les pidió que no se imaginaran obteniendo una buena calificación. Los resultados fueron claros. Los estudiantes que visualizaron un gran resultado estudiaron menos y obtuvieron peores notas que el resto. Puede ser que se sintieran mejor pero eso no les ayudó a lograr sus objetivos. El mismo efecto se ha comprobado, por ejemplo, con estudiantes que fantasean con obtener el trabajo de sus sueños. Probablemente, las personas que visualizan un determinado éxito no estén preparadas para los posibles problemas que puedan surgir o estén menos dispuestas a invertir el esfuerzo necesario para alcanzar su objetivo. Llenar las escuelas con frases motivadoras del tipo ‘Si sueñas con ello, lo conseguirás’ puede hacernos sentir bien pero se requiere algo más.
Optimismo realista
En la práctica, parece que la mejor estrategia para cumplir nuestras metas propuestas consiste en dotar al optimismo de una adecuada dosis de realismo. Este método, conocido el ámbito de la investigación como contraste mental, implica concentrarse en los resultados positivos, prestando atención también a los posibles obstáculos que pueden interferir en el logro de los mismos. El procedimiento utilizado en los estudios es sencillo. Se pide a los participantes que piensen en algo que quieren lograr, ya sea aprobar una asignatura, perder peso o aprender un nuevo idioma. A continuación, se les solicita que pasen unos minutos visualizando la consecución de los objetivos y que escriban los dos principales beneficios que les reportarán. Después se les pide que inviertan unos minutos más reflexionando sobre los obstáculos y problemas que podrían surgir en el proceso y, nuevamente, que apunten los dos problemas principales. Tras ello, los participantes han de reflexionar sobre cada beneficio y sus repercusiones e, inmediatamente después, sobre el mayor obstáculo para lograr el éxito centrándose en lo que harían cuando surgiera. Pues bien, en una gran diversidad de situaciones experimentales analizadas (también en el contexto educativo), se ha comprobado que este pensamiento dual permite crear un vínculo potente entre el futuro y la realidad que nos informa de la necesidad de superar los obstáculos para alcanzar la meta futura deseada (Duckworth et al., 2013). Incluso se ha comprobado que la utilización del contraste mental constituye una poderosa herramienta de autorregulación porque nos permite movilizar más recursos energéticos para superar los obstáculos y alcanzar los objetivos propuestos, frente a la mayor autocomplacencia que conlleva solo visualizar un futuro mejor (Sevincer et al., 2013; ver figura 1).
figura1
También, a la inversa, se ha comprobado que las personas que muestran una mejor autorregulación, como en el caso de los estudiantes con mejor desempeño académico, utilizan en la práctica este tipo de estrategias (Sevincer et al., 2017). Y este método se complementa muy bien con otro procedimiento conocido como intenciones de implementación.
Planificando con antelación
El investigador Peter Gollwitzer identificó y desarrolló una serie de estrategias sencillas pero sorprendentemente potentes, llamadas intenciones de implementación, que nos permiten afrontar una gran variedad de problemas de autocontrol y alcanzar de forma efectiva, a corto plazo, metas importantes, ya sea seguir una dieta, realizar ejercicio o estudiar en medio de distractores diversos (Gollwitzer, 2014). Este tipo de intenciones suelen tener la forma de proposiciones del tipo «si X, entonces Y» y sirven para planificar con antelación, especificando un preciso momento y lugar en el que se realizará la conducta deseada, como sería el caso de decirse: «Si me llama mi amigo Luis, le diré que no puedo salir porque tengo que estudiar para el examen». Con la práctica, estos planes de implementación hacen que las acciones deseadas se automaticen (“Cuando me enseñen la carta de los postres, no pediré la tarta de chocolate”, “Cuando el despertador suene a las 7 h, entonces iré al gimnasio”, “Cuando el reloj marque las seis, me pondré a estudiar”, etc.) creando hábitos que restan esfuerzo al control. Porque una de las razones principales por las que no llevamos a cabo nuestras intenciones se debe a que se nos olvida lo que teníamos pensado hacer. Y, evidentemente, para que estos planes funcionen debemos estar comprometidos con los mismos (¡cuántas buenas intenciones fracasan porque en el fondo no deseamos cambiar!).
Los estudios con neuroimágenes nos han ayudado a entender por qué las intenciones de implementación funcionan. Se ha comprobado que se activan regiones cerebrales distintas cuando queremos hacer algo (“Quiero ir al supermercado a comprar la comida”) que cuando utilizamos planes de implementación (“Cuando acabe de escribir este artículo, iré al supermercado”). En el primer caso las intenciones se controlan por los pensamientos internos (hemos de recordar lo que tenemos que hacer), mientras que en las intenciones de implementación se cambia el control de la acción desde los pensamientos internos autogenerados hacia el estímulo externo correspondiente (cuando suceda X, haremos Y), lo cual no requerirá recordar nada y todo sucederá de forma inconsciente (Gilbert et al., 2009; ver figura 2).
figura2bis
Las intenciones de implementación se han utilizado con mucho éxito en estudiantes con TDAH, quienes se distraen con facilidad y les cuesta estar centrados en muchas tareas, ayudándoles a perseverar en las mismas o a resolver problemas de matemáticas con mayor rapidez, por ejemplo (Gawrilow et al., 2013; ver figura 3). Y el primer paso para establecer el plan si-entonces es buscar el si, es decir, identificar esos puntos calientes que provocan las reacciones impulsivas que queremos controlar.
figura3
Buenos hábitos
¿Cómo pasar del deseo a la acción? Los estudios han revelado que cuando se utilizan conjuntamente las estrategias del contraste mental y las intenciones de implementación (MCII; del inglés, mental contrasting, implementation intentions) se crean sinergias beneficiosas, fortaleciéndose las asociaciones inconscientes, y ello nos puede ayudar en una gran variedad de situaciones cotidianas, sea para dejar de fumar, mejorar los hábitos nutricionales, fortalecer las relaciones sociales o trabajar y estudiar de forma más eficiente (Oettingen y Gollwitzer, 2015). Gabrielle Oettingen, la persona que ha desarrollado el procedimiento, prefiere utilizar el acrónimo WOOP (del inglés, wish, outcome, obstacle, plan; deseo, resultado, obstáculo y plan en castellano). Analicemos las cuatro fases del proceso con un ejemplo sencillo aplicado a estudiantes adolescentes:
1. W: Especifica el deseo. Piensa en un reto que sea importante para ti y puedas cumplir.
Deseo obtener mejores resultados académicos en matemáticas durante este trimestre.
2. O: Imagina el resultado. Visualiza el mejor resultado asociado al cumplimiento del deseo.
Mis padres me dejarán salir más con mis amigos.
3. O: Piensa en el mayor obstáculo interno que te impide alcanzarlo. ¿Qué se interpone en tu camino para que tu deseo se haga realidad?
Los problemas serán muy complicados este trimestre.
4. P: Crea un plan para superar esos obstáculos. Has de concretar el procedimiento especificando cómo, cuándo y dónde actuar.
Si no entiendo algo me quedaré al final de la clase y le pediré a mi profesor un trabajo extra.
Los estudiantes a los que se les enseña y anima a utilizar estas estrategias mejoran los resultados académicos, la asistencia a clase y la conducta en la escuela respecto a aquellos a los que simplemente se les anima a pensar de forma positiva sobre un objetivo académico y las consecuencias de alcanzarlo (Duckworth et al., 2013; ver figura 4).
figura4
Seguramente, lo más importante es que estos programas que están diseñados para mejorar la autorregulación del alumnado ayudándoles a gestionar sus emociones visualizando un objetivo a largo plazo pueden conllevar mejoras en otras situaciones, como en los hábitos de estudio o en la realización de tareas académicas. Y es que, efectivamente, la emoción y la cognición están directamente vinculadas. Como decía el gran Walter Mischel (2015), cambiando nuestro modo de pensar podemos cambiar lo que sentimos, hacemos y finalmente somos. ¿Te gustaría cambiar?

Referencias:
Bargh, J. (2018). ¿Por qué hacemos lo que hacemos? El poder del inconsciente. Ediciones B.
Duckworth, A. L. et al. (2013). From fantasy to action: Mental contrasting with implementation intentions (MCII) improves academic performance in children. Social Psychological and Personality Science4, 745–753.
Galla, B. M., Duckworth, A. L. (2015). More than resisting temptation: Beneficial habits mediate the relationship between self-control and positive life outcomes. Journal of Personality and Social Psychology109 (3), 508-525.
Gawrilow, C. et al. (2013). Mental contrasting with implementation intentions enhances self-regulation of goal pursuit in schoolchildren at risk for ADHD. Motivation and Emotion37 (1), 134–145.
Gilbert, S. J. et al. (2009). Separable brain systems supporting cued versus self-initiated realization of delayed intentions. Journal of Experimental Psychology: Learning,Memory and Cognition35, 905–915.
Gollwitzer, P. M. (2014). Weakness of the will: Is a quick fix possible? Motivation and Emotion38, 305–322.
Mischel, W. (2015). El test de la golosina: cómo entender y manejar el autocontrol. Debate.
Oettingen, G. (2014). Rethinking positive thinking: Inside the new science of motivation.Penguin Group.
Oettingen, G., Gollwitzer, P. M. (2015). Self-regulation: Principles and tools. En G. Oettingen y P. M. Gollwitzer (Eds.), Self-regulation in adolescence (pp. 1–28). Cambridge University Press.
Sevincer, A. T. et al. (2013). Ego depletion and the use of mental contrasting. Motivation and Emotion, 39, 876–891.
Sevincer, A. T. et al. (2017). Well self-regulated people use mental contrasting. Social Psychology48, 348–364.

viernes, 21 de diciembre de 2018

Los intérpretes de signos y los asesores sordos estallan por el «maltrato» a un servicio fundamental

El derecho de los niños sordos a una educación inclusiva se pierde en un enredo de leyes regionales. En Madrid, los profesionales llevan desde junio sin cobrar


Actualizado:
Los intérpretes de signos han dicho basta. Se sienten maltratados y están «aburridos» de la precarización del sector en este país y «el desconocimiento generalizado», dicen, hacia su labor. En especial, hay un ámbito, el educativo, donde su trabajo es fundamental para el aprendizaje de los niños con problemas auditivos y no pueden faltar a sus lecciones «por responsabilidad social», aceptan los trabajadores.
Y pese a que el acceso universal a esta educación especial es un derecho fundamental reconocido por la Convención de la ONU desde 2006, ratificada por España en 2008, este colectivo protesta por la desigualdad en las condiciones laborales que se dan en el país, perdidas en una maraña de leyes regionales.

Por debajo del salario mínimo

El servicio está tocado por la precariedad absoluta. Sueldos «irrisorios» y falta de reconocimiento son la tónica general. «Las condiciones nunca han sido buenas en el sector», comenta a este diario Almudena Castells, presidenta de Filse (la Federación Española de Intérpretes de Lengua de Signos y Guías-intérpretes). Castells compara esta labor con otros países, como los del norte de Europa, donde se vela por las personas sordas en diligencias como «servicios de banca, el sector audiovisual, el juzgado, la salud y el ámbito religioso, incluso», pero en España no se cuidan estas tesituras. «Sigue considerándose a los sordos ciudadanos de segunda dentro del propio colectivo de la discapacidad», aducen fuentes de la CNSE(Confederación Nacional de personas sordas).
Castells se queja: «Ni por consideración ni por sueldo, ni por accesibilidad a los servicios» se está cumpliendo con la legislación nacional y europea sobre los derechos de las personas con discapacidad. «Hay un desconocimiento hacia lo que hacemos. Se nos debería reconocer como a un intérprete de inglés, por ejemplo. Para las dos modalidades de lenguas de signos –la española y la catalana– pedimos la misma protección que, por ejemplo, hacia las lenguas regionales», reclama. De hecho, es el Consejo de Europa de 2004 el que concluye que las lenguas de signos son «importantes» y «merecen especial consideración y profesionalización del servicio», así como que hay que promocionar el estatus de quienes las usan y enseñan.
«Queda muy mono colocar cada cuatro años intérpretes en los escenarios de los mítines y luego no acordarse más en cuatro años»
De acuerdo con la estadística más fiable, que recoge el profesor de la Universidad Rey Juan Carlos, doctorado en Vigo Rayco H. González Montesino, en su tesis «La estrategia siempre a mano: propuestas didácticas para la interpretación en lengua de signos», en España había en 2010 4.904 intérpretes de lenguas de signos, 753 eran profesionales formados y 4.151, titulados a través del ciclo formativo. Esta cifra se ha engordado en unos 2.000 a día de hoy.
En terreno educativo, los niños tienen derecho, según la ley vigente, a una «educación inclusiva», a la igualdad de oportunidades y a la no discriminación. Pero este derecho puede verse resquebrajado por el estallido de un conflicto laboral sin visos de mejora.

Sin cobrar en Madrid

Sin ir más lejos, en la Comunidad de Madrid, la empresa que presta el servicio subcontratado, Cilsem, lleva sin abonar las nóminas a sus 67 trabajadores (42 de ellos para los ciclos iniciales de la enseñanza) desde el pasado mes de junio. «Y mayo lo cobramos en septiembre», recrimina una de las afectadas. Filse confirma a ABC que acaba de expulsar a esta compañía de la entidad porque «con sus prácticas iban en contra de los fines y objetivos de Filse, que no son otros que los de defender la profesión y unas condiciones laborales dignas».
«No tenemos ni para pagar el abono transporte»; «queda muy mono colocar intérpretes cada cuatro años en los escenarios de los mítines porque hay elecciones y luego no acordarse más ni luchar por nuestros derechos» son algunas de las quejas esbozadas por los profesionales que trabajan en los colegios públicos y concertados de la Comunidad de Madrid y que acumulan retrasos en el cobro de su salario desde junio. Algunos no han percibido ni un euro desde entonces y otros (hasta 67 personas, sumando nueve asesores sordos, que son una figura muy importante para el alumnado sordo en la etapa infantil y primaria; e intérpretes de servicios, que acompañan a los sordos al médico, al notario y a reuniones, y que Cilsem factura a la Consejería de Políticas Sociales y Familia) sufren también demoras en su salario.
La Consejería de Educación ha reconocido a este periódico que el contrato con Cilsem venció, la licitación quedó desierta y, al tratarse de un servicio esencial para que el aprendizaje no se interrumpa, se prorroga la subcontrata. La compañía se escuda en la demora de los pagos que sufre por parte de la Consejería para no pagar a sus profesionales. Fuentes del departamento autonómico reconocen que sí «ha habido retraso en los pagos al estar metidos en los trámites administrativos derivados de la prórroga concedida». Si bien la Consejería acredita el abono del pago el pasado mes de junio: «No sabemos qué ha hecho la empresa con ese dinero», puesto que muchos de sus empleados no cobraron ni el último mes del curso pasado. ABCse ha puesto en contacto con Cilsem, sin obtener una respuesta.
Madrid es una de las autonomías (como Aragón, Asturias y Andalucía, por ejemplo) que tiene externalizado el servicio a un proveedor de servicios de intérpretes (PSI)que en muchos casos ni siquiera tiene que estar especializado en discapacidad. En otras, como Galicia y País Vasco, es un servicio público y los intérpretes son contratados directamente por la Administración, que les remunera como personal laboral. La Rioja (y en Baleares, la isla de Mallorca) no tiene siquiera un servicio activo.
«I love you», en inglés. Cada país tiene su lengua de signos propia, además de algunas modalidades dialectales. En España, hay dos: la española y la catealana
«I love you», en inglés. Cada país tiene su lengua de signos propia, además de algunas modalidades dialectales. En España, hay dos: la española y la catealana
«Muchos de nuestros profesionales no llegan al salario mínimo interprofesional», enfatiza Castells. En el mejor de los casos, según los profesionales entrevistados, llegan a 1.050 horas por contratos, en su mayoría fijos-discontinuos en base a la prestación del servicio (como en el curso escolar, de septiembre a junio) y, el resto, temporales.

«Los niños no son mercancía»


A Cilsem le llueven las «reclamaciones laborales» , habiendo aplazado a enero una próxima reunión con el comité de empresa, especifican fuentes de ese comité. De momento, trabajadores como Aura (no da su nombre por temor al despido), tienen «que pedir prestado para ir a trabajar». «Tenemos las manos atadas. Los que estamos en los colegios somos responsables de que el niño con problemas de sordera y deficiencia auditiva evolucione, así que juegan con eso. Pero los chicos no son una mercancía». «Si no fuera por mi contrato en televisión, no tendría cómo pasar esta Navidad». Aura, con 46 años, trabaja en los colegios por 900 euros. «Y soy de las afortunadas», remacha. «Para nosotros, la crisis no ha pasado».

lunes, 19 de noviembre de 2018

Todo lo que aún no sabías sobre el implante coclear (parte 1)

La implantación coclear es una realidad y la mayoría de los/as niñas/os sordas/os en España recibe un implante coclear con frecuencia antes de los dos años de edad, por lo que es necesario contar con toda la información para que las familias y profesionales entiendan por qué obtendrán resultados tan dispares con esta tecnología según las últimas investigaciones.

Aunque la información sobre el implante coclear es abundante, a menudo se queda en sus aspectos más básicos. ¿Cómo se escucha con un implante coclear? ¿Favorece el desarrollo de la lectura? ¿Qué consecuencias puede tener en la vida del niño/a sordo/a? Todos estos aspectos y muchos más se verán a lo largo de una serie de ocho artículos basados en las más recientes investigaciones en los últimos años.

Nota: Escuelas Excepcionales tiene una línea de publicaciones muy clara, definida por la iniciativa de escuela saludable e inclusiva, que se alinea con las principales recomendaciones internacionales en educación y salud que contempla el bilingüismo en lengua de signos y lengua oral, que no rechaza el implante coclear.


Todo lo que aún no sabías sobre el implante coclear  Parte 1 | Parte 2 | Parte 3 | Parte 4 | Parte 5 | Parte 6 | Parte 7 | Parte 8



El implante coclear no devuelve la audición

Una aclaración preliminar: a menudo los medios de comunicación se dejan llevar por un sensacionalismo que resulta engañoso. Con frecuencia puede leerse que el implante coclear "permite recuperar la audición a pacientes con sordera severa", lo cual no es cierto. Es más, cualquier resto auditivo que pudiera existir en el oído queda destruido para siempre con el implante coclear.

El implante coclear NO recupera la audición, sino que, por medios tecnológicos la simula, es una reproducción del sonido que nunca llega a ser al mismo sonido que perciben las personas oyentes. La persona que lleva un implante coclear sigue siendo totalmente sorda cuando se quita el implante para dormir, para ducharse o por cualquier otro motivo en su vida diaria.

Es importante reconocer que el implante coclear es un dispositivo que ha allanado enormemente el camino de los profesionales de la rehabilitación oral frente a otras tecnologías como el audífono. Sin embargo, frente al discurso entusiasta de algunas personas que lo atribuyen a poco menos que un milagro (como se explica en este artículo), la ciencia ya ha señalado muchas veces las limitaciones del implante coclear para dar pistas a las familias y profesionales sobre las precauciones que deben tomar.


Vídeo de una cirugía de implante coclear


¿Cómo se escucha con un implante coclear?

Se suele creer que el implante coclear reproduce fielmente el sonido que capta. Al fin y al cabo, la reproducción del sonido por medios tecnológicos es posible desde hace más de un siglo con la radio.  Sin embargo, esto no es, ni por asomo, tan sencillo con el implante coclear, ya que éste debe estimular el nervio auditivo mediante señales eléctricas, algo mucho más complejo que simplemente transmitir ondas sonoras a través del aire.

Es difícil saber exactamente cómo escucha una persona sorda a través del implante coclear pero podemos encontrar una gran cantidad de simulaciones en inglés. La siguiente simulación corresponde a un implante coclear de 24 canales realizado por el Centro Médico Irvine de la Universidad de California:

Voz con implante coclear de 24 canales: 
 

Voz normal: 


Hay que tener en cuenta que un nervio auditivo sano tiene 30.000 neuronas y en la cóclea se distribuyen alrededor de 3.500 células ciliadas, mientras que un implante coclear utiliza en la actualidad 24 canales con dos electrodos cada uno como máximo. Cabría pensar que si la tecnología es capaz de introducir una mayor cantidad de canales y electrodos, la calidad del sonido seguiría una mejora progresiva, como en este vídeo con una simulación de 1 a 20 canales para la voz y la música:


Sin embargo, por alguna razón desconcertante para los científicos, no es del todo así. Recientemente, en diciembre de 2017, la Universidad Duke [2], una de las universidades privadas más reconocidas del mundo, publicó un análisis del estado de la tecnología en el implante coclear. Dicho análisis concluye que, aunque el implante coclear obtiene buenos resultados en el reconocimiento de la voz en un ambiente silencioso con los mejores dispositivos y estrategias, lo cierto es que desde los años 90 ha habido muy pocos avances en el reconocimiento de la música y ningún avance en absoluto en el reconocimiento de las palabras monosílabas.

El siguiente gráfico muestra el promedio de puntuaciones porcentuales correctas para el reconocimiento de palabras monosílabas por personas usuarias de implante coclear unilateral. Se observa que los resultados son muy similares en 1997, 2008 y 2014 a pesar de los cambios que se introdujeron en las últimas décadas, que incluyen mayor cantidad de canales y electrodos y nuevas estrategias de procesamiento.

Fuente: Wilson, 2017.


En 2015 la empresa china de implantes cocleares Nurotron junto a investigadores de universidades estadounidenses y chinas [3] desarrollaron un implante coclear de 26 canales y no pudieron demostrar que la audición mejorase con un mayor número de canales. Por lo tanto, la simulación de 1 a 20 canales en el vídeo anterior, pareciendo mostrar una mejora progresiva a mayor cantidad de canales, podría ser una interpretación no del todo correcta.

La variabilidad en los resultados del implante coclear, la imposibilidad de predecir estos resultados y las limitaciones en la mejora de la audición tiene a los/as científicos/as desconcertados/as. Por todo ello, no podemos saber si estas simulaciones son fieles a la realidad pero sirven para hacernos conscientes de que una persona sorda con un implante coclear no escucha como una persona oyente, sino que su cerebro aprende a escuchar el mundo de otra manera.

Familias sordas con hijos/as sordos/as

Es posible que este artículo ayude a las personas oyentes a entender mejor el funcionamiento del implante coclear, pero ¿cómo explicárselo a una persona sorda? Quizá con un símil con el sentido de la vista: la distorsión que parece sufrir el sonido cuando viaja a través del implante coclear al cerebro de una persona sorda podría ser similar a la distorsión en la imagen. Por supuesto, las comparaciones son odiosas, pero ayuda a hacerse una idea:




Fuentes:
  1. Dhanasingh, A. y Jolly, C. (2017). an overview of cochlear implant electrode array designs. Hearing Research, 356, 93-103. En línea: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0378595517302940 [último acceso: 27/10/2018]
  2. Wilson, B. S. (2017). The cochlear implant and possibilities for narrowing the remaining gaps between prosthetic and normal hearing. World journal of otorhinolaryngology-head and neck surgery, 3(4), 200-210. En línea: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5956133/ [último acceso: 27/10/2018]
  3. Zeng, F. G., Rebscher, S. J., Fu, Q. J., Chen, H., Sun, X., Yin, L., ... y Yang, B. (2015). Development and evaluation of the Nurotron 26-electrode cochlear implant system. Hearing research, 322, 188-199. En línea: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0378595514001646 [último acceso: 27/10/2018]